miércoles, 29 de abril de 2009

Vigencia de Sendic

Murió hace veinte años,
pero su nombre suena todavía.
Varias generaciones uruguayas
fueron marcadas por su trayectoria.
Para algunos fue el líder campesino
de los desarrapados de la caña.
Otros vieron en él al hombre nuevo.
Aquellos pensaron en el Che,
en versión oriental y muy modesta.
Ni hablar de los que lo odiaron,
por la amenaza de su ejemplo.
Unos lo conocieron mediando los 80,
veterano y sin cartas en la manga.
¿Qué tuvo este hombre de especial?
Con esa pinta de antihéroe uruguayo.
Con esa imagen de paisano criollo.
Con su apariencia de hombre de la calle.
¿Por qué suena su nombre todavía?
No fue un gran teórico ni intelectual brillante.
No fue un líder de masas ni vehemente orador.
No era muy simpático, dicen los que lo conocieron.
Quizás su virtud, era ese perfil tan bajo.
Cabezón como pocos, y tenaz como nadie.
Buscaba siempre hacer camino propio.
Jamás le importó quedar en minoría.
Planteó siempre su idea, sin cálculo político.
Sin especulaciones.
Aunque no estuvieran dadas
todas las condiciones.
Pragmático total, pensando libremente.
Con sentido común, cambiando la cabeza.
En fija el dogmatismo, fue acérrimo enemigo.
Y por sobre todas las cosas,
fue siempre un compañero.
Seguro que por eso,
su nombre suena todavía.

jueves, 23 de abril de 2009

El agua nuestra de cada día

¿Ustedes no lo vieron?
Nosotros lo vivimos.
Por veinticuatro horas,
Montevideo fue el Sahara.
Una ruptura en la línea de bombeo,
nos transporta al cine catástrofe.
Todos fuimos Kung San, esa jornada.
Gente buscando desesperada
juntarse con el líquido elemento.
Se secaron los mates,
se vaciaron cisternas.
Escuelas y liceos clausurados.
Algunos juntaron de goteras
de camiones cisternas de la OSE.
Conozco uno que lavó el piso
con agua mineral embotellada.
El evento del martes nos movió a todos.
Que frágiles que somos, sin saberlo.
Que privilegiados que somos,
sin tener conciencia de ello.
Que descuidados que somos,
con un recurso precioso para el mundo.
Damos por sentadas algunas cosas,
que en otros lados son de ciencia ficción.
Deberíamos sacar enseñanza del suceso.
Empezar a cuidar el medio ambiente.
No derrochar un bien social tan necesario.
Fue un alerta social involuntario.
Un llamado a dejar,
costumbres no muy sanas.
Un decir que es posible,
y necesario el cambio.
Un mensaje muy claro:
Cuidemos mucho el agua.

jueves, 16 de abril de 2009

¿Ministros o Candidatos?

El lunes se aclararon algunas cosas.
La primera: meterle el gaucho a Tabaré no es viable,
aunque la oposición siga sin entenderlo.
Lo segundo es que Daisy no se va. Lo dijo Toma.
¿Era necesario el respaldo formal del Poder Ejecutivo?
Nos recordó el refrán popular: “cuando el río suena…”
Pero lo tercero y más importante,
fue el ultimátum presidencial.
Después de junio si agarrás para candidato,
andá largando el ministerio.
¿Era necesaria la advertencia presidencial?
¿No alcanzaba con el sentido común?
Los hechos de los últimos tiempos
demuestran que se hizo imprescindible.
Porque la epidemia de electoralitis,
atacó fuerte a las jerarquías gubernamentales.
Alguno parece un obrero de la construcción de
su nuevo grupo político y se mueve como loco.
Otra necesita marcar perfil en su interna partidaria
y no hay micrófono que le alcance.
Parece que las tareas del ministerio las hacen de taquito.
Es poco serio ¿no?
Y en el fondo es anteponer lo personal
frente a lo colectivo.
Importa más la carrera política,
que la responsabilidad gubernamental.
El futuro cargo, el puesto de mañana, pesa más,
que la tarea y el compromiso con la gestión actual.
Atención que no sólo pasa con los ministros.
Ejércitos de asesores, funcionarios, expertos
y cuadros partidarios andan en la misma.
¿Hemos creado un monstruo burocrático?
Existen los que han hecho de la política,
una forma interesante de ganarse la vida.
Una casta de izquierda que flota y se acomoda.
Casta, sí... pero ¿de izquierda?
A los candidatos ansiosos sugerimos:
licencia sin goce de sueldo o dejen los lugares
a otros que trabajan comprometidos aquí y ahora.
Que por suerte son muchos
y no aflojan ni a boca de urna.

jueves, 2 de abril de 2009

Embarrando la cancha

Faltan tres meses para las internas.
Empezaron a calentarse los motores.
Comenzaron a despertarse las pasiones.
Algunas cabezas parece que se afiebraron.
Existen diferencias en el Frente y es bueno.
Por suerte existen diversas opiniones.
No somos un partido monolítico, ni ahí.
Pero que quede claro, jugamos en el mismo cuadro.
Entonces no podemos perder el rumbo.
Que las angustias electorales o las encuestas adversas,
no nos nublen la unitaria mirada estratégica.
Podemos discrepar con los “libretazos” del Pepe.
Podemos disentir con los enfoques de Danilo.
Podemos discutir los planteos de Marcos.
Pero no debemos cuestionar cosas de fondo.
Ninguno carece de credenciales democráticas.
Ninguno mira al gobierno del Frente desde afuera.
Todos llegaron al frenteamplismo, e importa poco el cuando.
Porque en todos lados se cuecen habas,
y hay muchas idas y venidas en todos los sectores.
Si el afán de ganar lleva a decir cualquier cosa,
se pone en riesgo el triunfo colectivo.
A veces los soldados practican guerra sucia y no es sano.
La desesperación no puede sustituir a la política.
Hay discrepancias, somos diversos y discutidores.
Quizás sea esa nuestra mayor fortaleza.
Pero no debemos generar heridas que dificulten
el imprescindible camino común que nos aguarda.
Hay que tener siempre presente lo que haremos
el 29 de junio, en la mañana siguiente a las internas.