jueves, 31 de marzo de 2005

El primer mes de gobierno

¿Se dan cuenta?
Hoy hace 31 días que asumimos el desafío de gobernar como fuerza política este país.
Algo ha cambiado para siempre. Las señales están a la vista.
Hay un consejo de ministros que todos los lunes informa a la población de las medidas que va tomando.
Hay directores de entes u organismos públicos que marcan un nivel de diálogo hasta ahora inexistente, con los funcionarios y con la gente.
Hay medidas concretas.
Hay austeridad.
Hay medidas ejemplarizantes.
Se cambian funcionarios cuestionados.
Apostamos a la integración con los pobres de la tierra.
No se usan autos oficiales.
Los asesores marcan tarjeta en el edificio Libertad.
El gobierno esta trabajando.
Está bien, para eso lo votamos.
Que hay contradicciones, por supuesto.
Que no está claro que se va a hacer con las concesiones del agua, lo sabemos todos.
El ministro dice una cosa y el presidente de OSE dice otra.
Que las AFAP son miradas con recelo por el nuevo titular del BPS mientras que en Economía las ven como socios ineludibles.
Que las plantas de celulosa parecen tener el visto bueno del Ejecutivo al mismo tiempo que muchos frentistas se oponen de lleno a su instalación.
Que se cuestiona el trabajo de Tabaré en la Española y sorprende la confirmación de Magurno al frente de la Comisión de Lucha contra el Cáncer.
Que se critica el ejercicio particular de Gonzalo Fernández como abogado penalista mientras ocupa un cargo relevante en presidencia.
Seguramente hay muchos otros ejemplos.
Hay contradicciones hoy y va a haber muchas más en el futuro.
No es dramático, es lógico y sano que existan.
Desconfiemos de las unanimidades.
Critiquemos, cuestionemos, exijamos, esta bien.
El camino correcto lo construimos entre todos.

jueves, 17 de marzo de 2005

La ética es el límite

Hoy se larga oficialmente la campaña del Frente por la intendencia en Montevideo.
Se eligió bien el punto de partida, la cita es en el Cerro.
Pavada de simbolismo, ¿no?
Pero aparte de eso, lo más importante es que se logró el viejo y querido consenso, en un solo candidato.
No nos olvidamos del debate que existió y del manoseo de nombres, pero la cordura primó y se logró el acuerdo.
No sucede lo mismo en otros departamentos salvo un par de excepciones.
No vamos a discutir acá los argumentos para la doble o triple candidatura frentista.
Es un hecho consumado y como tal lo tomamos.
Nosotros somos frentistas y por lo tanto asumimos a los candidatos como nuestros.
No nos importa si son ultras, bolches, latas, de asamblea, la vertiente, independientes o de cualquier otro grupo.
Nos sentimos representados por todos y cada uno de los compañeros del Frente, no hacemos diferencias.
No nos preocupa si son viejos militantes o adherentes recientes.
No nos mueve un pelo que tengan origen blanco, colorado, marxista, cristiano o lo que sea.
Lo que no llevamos ni a los veinte es a los arribistas, a los deshonestos, a los acomodados.
No le jugamos ni un boleto a los que oponen sus ambiciones personales a los intereses colectivos.
No compartimos que para ganar sirve cualquier método.
No creemos que acumulemos juntando lo que sea.
No sostenemos que el fin justifica los medios.
No nos chupamos el dedo pensando que frentista es sinónimo de honesto.
Voces como siempre se abre para todos.
Voces como siempre va a dar todas las posturas.
Voces como siempre tendrá a todos los candidatos.
Voces como siempre plantea la honestidad como principio.
Seguramente alguno estará ausente.
Para nosotros la ética es el límite.

jueves, 10 de marzo de 2005

Montón de mujeres

Basta de hipocresía, somos una sociedad machista.
Festejamos el día internacional con bombos y platillos.
Y a esta hora hay una mujer golpeada.
Hacemos un acto solemne en la Intendencia.
Y en este momento una madre pide limosna en un semáforo.
Las mujeres parlamentarias escuchan propuestas.
Y sigue vigente la penalización del aborto.
El Ministerio de Defensa le otorga el día a las mujeres de su cartera.
Mientras muchas otras mujeres se prostituyen para sobrevivir.
Tenemos el primer gobierno de izquierda en la historia del país.
Pero en trece ministros sólo tres son mujeres.
El camino a la equidad es muy largo y los ingenieros que lo construyen
en su mayoría llevan pantalones.
Las mujeres que se destacan tienen que actuar como hombres.
Deben parecer hombres para ser aceptadas.
Se destaca el tamaño de sus ovarios porque decir que tienen huevos
sería discriminatorio.
El cambio cultural es difícil y la mayor parte
de sus guionistas usan bigote.
Idolatramos a China Zorrilla.
Pero el record de audiencia lo tiene la serie Machos.
Respetamos el intelecto de Sonia Brescia o María Inés Obaldía.
Pero el rating lo tiene el cuerpo de Claudia Fernández.
Somos una sociedad machista.
Hombres y mujeres, todos somos machistas.
Así que basta de trucos.
No podemos prescindir en ningun nivel del aporte femenino.
Las mujeres son a la población total lo que el Frente
es a la vida política.
La mayoría.
Si para lograr la inclusión de la mujer hay que cuotificar...
Cuotifiquemos.
Si las mujeres se integran, deciden, dirigen a la par de los hombres,
no vamos a necesitar más un 8 de marzo.
Para estremecer al Uruguay.
Precisamos... un montón de mujeres.

jueves, 3 de marzo de 2005

Se acabó la fiesta

Bueno ya está, ya se fueron.
Ya asumió Tabaré y todos los ministros.
Ya vinieron y se marcharon los presidentes extranjeros.
Ya nos lamentamos de la ausencia de Fidel.
Ya tiramos cohetes y festejamos.
Ya hicimos las catarsis.
Ya pasaron los 34 años de espera.
Ya luchamos por decadas.
Ya recordamos a los que no están.
¿Que hacer ahora?
Sencillito, ahora se trata de trabajar.
Lo que hoy empieza es el camino.
No es el socialismo.
No son los cambios de una.
No es la patria para todos.
Ni la construccion del paraiso proletario.
Otra vez repito.
Lo que hoy empieza es el camino.
No lo van a construir los dirigentes solos.
No lo van a lograr los tecnicos aislados.
No lo va a lograr Tabare por sí mismo.
No lo van a impulsar los sindicatos y partidos exclusivamente.
Vuelvo a decirlo
Hoy empieza el camino.
Va a haber errores.
Ta bien, probemos.
Si alguien no funciona, se cambia, no hay problema.
Nadie es dueño de la verdad ni de mágicas soluciones.
Acá se trata de que cada uno de nosotros, desde su lugar se arrime.
Con aportes, con sugerencias, con ideas.
Controlando, midiendo, observando.
O nos ponemos las pilas o no sale.
Nadie puede o debe estar ausente.
El estado soy yo, vos, nosotros, todos.
Se acabó el garrón.
El no me corresponde.
El dame la mía.
Es así, la fiesta de unos pocos terminó.
Empieza el camino.
Para que un día la fiesta sea de todos.
Ahora es la hora de trabajar.