jueves, 26 de febrero de 2009

¿Quien gana? Con el gana el que gana

En 1997 los uruguayos aprobamos una nueva Constitución.
Reformamos en parte la legislación electoral vigente.
Y así llegamos a que se hagan elecciones internas en los partidos.
No es por que tenemos ganas, así lo exige la Constitución.
En las internas se eligen los candidatos a presidente.
No es porque se nos canta, lo establece la Carta Magna.
El candidato se elige por mayoría absoluta de los votos.
O por quien llegando al cuarenta por ciento supere, además,
con no menos de diez por ciento al segundo precandidato.
Los porcentajes no son antojadizos, los fija la Constitución.
Si nadie alcanza esos números la Convención elige al candidato.
En votación nominal y pública,
por mayoría absoluta de sus integrantes.
Desconocer esto, es ignorar la Constitución.
Con estos elementos en la cabeza,
nos rechinan los anunciados pactos de las cúpulas.
Los grupos y partidos se arrogan el derecho,
de definir entre ellos otros parámetros.
Aunque sea por un voto,
el que gana, gana afirman convencidos.
Mientras olímpicamente se pasan
la Carta Magna por el forro.
Sería bueno elevar un poquito la mira.
Por primera vez habrá internas en serio.
La participación frentista será masiva.
Sería interesante utilizar la chance,
para airear la casa y la estructura.
Respetando las reglas democráticas
donde cada uno vale solo un voto.
Aprovechar la Convención para que elija
como manda la ley y no las barras.
Ojo al gol, porque porcentajes parejos
pueden complicar la cancha!
Y con el mentado “gana el que gana”,
podemos perder todos.

jueves, 19 de febrero de 2009

Pintó Cambio

“Se pone joven el tiempo

y acepta del tiempo el reto,

qué suerte que el tiempo joven

le falte al tiempo el respeto”.

Cielito de los muchachos

Quizás sea una expresión de deseo
más que una descripción de la realidad.
Pero comenzamos a notar empuje juvenil.
Puede ser influencia de murga joven.
Puede ser gurises que se acercan.
Pero se huelen aires renovadores.
Ojo, no nos referimos a Azucena en el SODRE.
Encontramos cabezas nuevas,
que nos comen la cabeza.
Pibes desestructurados que manejan
iguales valores con otros parámetros.
Ni mejores ni peores, diferentes.
Con sus tatuajes y sus misticismos
son profundamente solidarios.
Sin poses de tenerlo claro,
admitiendo francamente su ignorancia.
Sin la mochila de la cárcel o el exilio,
Reivindicando su propia experiencia.
Zafaron de los mamotretos teóricos,
Generando ideas desde su propia praxis.
Sin embarcarse en carrera militante,
construyendo su futuro diariamente.
Sin pesados dogmas absolutos,
la incertidumbre integra su equipaje.
No piden perdón ni disimulan
que se parecen muy poquito a nosotros.
Son, si duda, más libres, más genuinos.
Ojalá no se aburran y permitan
que podamos seguir observándolos.
Y junto con ellos, aprendiendo.

jueves, 12 de febrero de 2009

Trabajos Paralelos

Estamos en el 2009, ¡por fin!
Porque esas sinopsis de año electoral,
nos tenían un poco cansados.
Ahora no hay excusas ni dilatorias.
Tenemos dos grandes tareas por delante.
Totalmente vinculadas entre sí.
Primero, seguir gobernando en serio.
Todavía quedan muchas cosas por hacer.
El equipo gobernante no puede distraerse.
Lo realizado es nuestra mejor campaña electoral.
Entonces, los que quieran postularse,
den un paso al costado y que entre el recambio.
No se puede estar en la misa y en la procesión.
Lo segundo es la fuerza política.
La olvidada durante cuatro años,
ahora se vuelve imprescindible.
Por suerte hay elecciones internas.
En junio hablarán las mayorías.
Sería interesante que respetáramos la Constitución
y que sea la Convención electa quien decida.
La manganeta del plenario parece poco seria
y el acuerdo de grupos tiene olor a “cocina”.
Nos preocupa la interna si existe mala leche.
Reivindicamos la histórica frase del celebre balcón:
“Ni una sola consigna negativa”
Importa el proyecto más allá de los hombres.
“Voten a quien quieran pero voten la herramienta”,
dijo Aníbal Pereyra en el acto de Rocha.
El compañero habló con el corazón y fue muy bueno.
Rescatamos el espíritu frentista,
ahora nos urge reflotar nuestra mística.
No falta tanto, vos sos imprescindible.
Hay lugar y laburo para todos.
Tenelo claro: se acabó el recreo.