jueves, 13 de julio de 2006

El mito de la prensa libre

Meterse con los medios es pecado mortal.
Es meterse con el poder real.
Es meterse con la clase dominante.
Salieron a coro a defender la libertad de prensa.
Salieron en masa a hablar de la prensa independiente.
Salieron en malón a defenestrar a la prensa "oficialista"
Joder, nos provocaron una crisis de identidad.
Somos un medio partidario; ¡qué asco!
Para colmo del partido que gobierna; ¡qué lamentable!
Debemos ser un fósil de otros tiempos, ¡qué antiguos!
La verdad que pintó debate y está bueno.
Hoy se habla positivamente del fin de la prensa partidaria.
Como si dicha prensa fuera un escollo para la democracia.
Hoy se habla de las bondades de la prensa independiente.
Como si eso fuera garantía de la libertad de expresión.
Los sistemas son inteligentes y saben adaptarse.
No en vano de la esclavitud se pasó al feudalismo y luego al capitalismo.
Los partidos políticos son instrumentos de poderes económicos.
Los medios de comunicación también.
Es más operativo tener medios "independientes" que partidarios.
Primeros siempre en decir ganamos los blancos o vencimos los colorados.
Estos medios son funcionales al sistema y defienden sus valores.
No se casan con un partido, responden a intereses mucho más poderosos.
Los periodistas son laburantes y por lo tanto dependientes.
La independencia económica es la única garantía de la libertad.
¿Dónde están los hombres de prensa independientes?
No fue capricho que connotados periodistas declinaran ser nuestros entrevistados.
"No es el momento, no es conveniente, dame un tiempo más…"
Fueron las respuestas evasivas de verdaderos profesionales.
Que conocen las reglas del juego y sienten lógico temor.
No nos referimos a "carilindos" sostenedores de micrófonos.
Esos que se creen dueños del medio en que laburan y lo defienden a ultranza.
Nadie está libre de decir estupideces, lo grave es decirlo con énfasis.
La prensa libre es un ideal, aún una utopía en una sociedad como la nuestra.
En la selva de las comunicaciones queda mucho por hacer.

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